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La ciencia del quizás ·

Cada vez pasamos menos tiempo con nuestras amigas

Tribu Maybe

Quizás has notado que cada vez cuesta más coordinar una salida con amigas, y no es solo tu agenda.

En 2023, Vivek H. Murthy, Cirujano General de los Estados Unidos, la principal voz de salud pública del gobierno de ese país, publicó un informe con un título que no deja dudas: Nuestra epidemia de soledad y aislamiento. En la carta que lo abre cuenta que, cuando asumió el cargo en 2014, no veía la soledad como un tema de salud pública. Cambió de opinión después de recorrer el país escuchando a la gente: personas de todas las edades y realidades le decían que se sentían aisladas, invisibles e insignificantes.

Los datos confirmaron lo que escuchaba: en los últimos años, alrededor de una de cada dos personas adultas en Estados Unidos dijo sentirse sola. Y eso fue antes de que la pandemia nos alejara todavía más.

Tan dañino como fumar

El informe explica que la soledad es mucho más que un mal momento. Se asocia con un mayor riesgo de enfermedades del corazón, demencia, accidente cerebrovascular, depresión, ansiedad y muerte prematura. Y hace una comparación que se quedó en la memoria de muchos: el impacto de estar socialmente desconectada sobre la mortalidad es similar al de fumar hasta 15 cigarrillos al día, e incluso mayor que el de la obesidad o la inactividad física.

Mujeres pintando frascos en un jardín
El tiempo juntas también es parte de cuidarnos.

Las horas que perdimos

Uno de los datos más reveladores es cómo cambió nuestro tiempo. En 2003, las personas pasaban unos 285 minutos al día a solas; en 2020, ya eran 333, es decir, 24 horas más al mes. En el mismo periodo, el tiempo compartido en persona con amigos bajó de 60 minutos al día a solo 20. Entre los 15 y los 24 años, la caída fue de casi 70 %.

No se trata solo de cuántas

El informe propone mirar la conexión social desde tres componentes. La estructura: cuántas relaciones tenemos, qué tan variadas son y con qué frecuencia nos vemos. La función: cuánto podemos contar con otras personas cuando lo necesitamos. Y la calidad: qué tan positivas y satisfactorias son esas relaciones. Tener muchos contactos no es lo mismo que estar acompañada; lo que cuida es la suma de las tres.

Para cada persona, las recomendaciones son sencillas: contestar la llamada de una amiga, hacerse tiempo para compartir una comida, escuchar sin la distracción del celular, ayudar a alguien y mostrarse tal como una es. Murthy insiste en que las claves de la conexión humana son simples, pero muy poderosas.

Mesa con flores en frascos, regalos y una torta frente a una laguna, bajo una guirnalda de focos
Recuperar el tiempo juntas, una mesa a la vez.

Quizás no podamos devolverle al calendario, de golpe, todas las horas que dejamos de pasar con nuestras amigas. Pero sí podemos recuperar una: una comida, una llamada, una tarde. Y quizás sí, ahí empieza a cerrarse la distancia.

Fuente: Office of the U.S. Surgeon General, Our Epidemic of Loneliness and Isolation (2023).

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