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La ciencia del quizás ·

¿Cuántas horas se necesitan para hacer una amiga?

Tribu Maybe

Quizás pensabas que hacer amigas de adulta dependía de la química o de la suerte.

Jeffrey Hall, profesor de Estudios de Comunicación de la Universidad de Kansas, quiso ponerle un número a algo que solemos dejar al azar: cuánto tiempo hace falta para que una persona desconocida se convierta en amiga. Sus resultados se publicaron en el Journal of Social and Personal Relationships, y la universidad los presentó como el primer estudio de su tipo.

Cómo lo midió

Hall hizo dos estudios. En el primero encuestó a 355 personas adultas que se habían mudado en los últimos seis meses y buscaban hacer amistades en su nueva ciudad. Cada una pensó en alguien que había conocido desde la mudanza y ubicó esa relación en una de cuatro etapas: conocida, amiga casual, amiga o amiga cercana. En el segundo siguió a 112 estudiantes de primer año que acababan de llegar a la universidad: les preguntó por dos personas que habían conocido dos semanas antes y volvió a preguntarles a las cuatro y a las siete semanas.

Los resultados, combinados, dieron una especie de mapa de la amistad:

  • Entre 40 y 60 horas para pasar de conocidas a una amistad casual.
  • Entre 80 y 100 horas para llegar a ser amigas.
  • Más de 200 horas para una amistad cercana.
Tres mujeres sonríen con mandil mostrando las tortas con flores que decoraron
Las horas que más cuentan son las que se comparten por gusto.

No cualquier hora cuenta

El hallazgo más interesante no es solo la cantidad, sino el tipo de tiempo. Según el estudio, las horas que acercan son las que se pasan conversando, bromeando o haciendo algo juntas por gusto. Las horas compartidas trabajando cuentan mucho menos. Por eso Hall sugiere cambiar de contexto: si conoces a alguien en el trabajo, invitarla a almorzar o a tomar algo fuera de la oficina.

También observó que, cuando una relación pasa de una etapa a otra, las personas duplican o triplican el tiempo que pasan juntas en unas tres semanas. La amistad no avanza sola: avanza cuando alguien decide verse más. En palabras de Hall: «No puedes chasquear los dedos y hacer una amiga».

Tiempo que se elige

Doscientas horas pueden sonar a mucho. Si dos personas comparten tres horas a la semana, son más de un año juntas. Y de adultas, sin un salón de clases que nos reúna cada día, ese tiempo casi nunca aparece por casualidad: hay que buscarlo, protegerlo en la agenda y repetirlo. Por eso importan tanto los encuentros que vuelven cada semana, los planes que se convierten en costumbre y los espacios donde una sabe que va a volver a ver las mismas caras.

Tres mujeres sonríen en una selfie de noche, con luces cálidas de fondo
Cada encuentro suma horas a una amistad.

Quizás doscientas horas suenen a mucho, pero todas empiezan igual: con alguien que decide volver. Y quizás sí, la próxima hora que compartas sea parte de una amistad que todavía no sabes que tienes.

Fuente: Universidad de Kansas, «How to make friends? Study reveals how many hours it takes» (2018), sobre el estudio de Jeffrey Hall en el Journal of Social and Personal Relationships.

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