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Mi primer quizás ·

Tatiana y su quizás sí: un trabajo muy lejano de casa

Tribu Maybe

Quizás los caminos que más nos cambian son los que empiezan sin ninguna certeza.

A Tatiana, psicóloga y una de las fundadoras de Maybe, un día se le presentó la posibilidad de irse a trabajar muy lejos de su ciudad: a casi 48 horas de viaje por tierra de donde vivía. No tenía nada seguro. Las plazas ya habían cerrado y había muchas cosas por acomodar antes de partir. Todo apuntaba a que lo más prudente era quedarse.

Irse sin tener todo resuelto

Y, sin embargo, se fue. Casi sin pensarlo, con más preguntas que respuestas, armó la maleta y emprendió el viaje. Hay decisiones que no se toman con una lista de pros y contras, sino con una intuición que dice: si no es ahora, quizás no sea nunca.

El camino no fue sencillo. Llegar a una ciudad nueva, sin red y sin certezas, exige ir resolviendo sobre la marcha. Pero también abre la puerta a lo inesperado.

Tres mujeres sonríen con mandil mostrando las tortas con flores que decoraron
En el camino aparecen las personas que se vuelven casa.

Las amigas que la esperaban

En el lugar de trabajo al que llegó encontró a mujeres que se volvieron sus amigas. Compañeras con las que compartir los días, las dudas y las risas lejos de casa. Esa red que no tenía al partir la fue tejiendo allá, una conversación a la vez.

Y como psicóloga pudo hacer lo que la había movido desde el principio: acompañar y ayudar a muchas personas que estaban hasta allá. Si se hubiera quedado pensando «quizás no voy, quizás no lo logro», nada de eso habría pasado.

Mesa con flores en frascos, regalos y una torta frente a una laguna, bajo una guirnalda de focos
Lejos de casa, también se puede celebrar en compañía.

Quizás no tenía nada seguro cuando emprendió ese viaje de casi dos días. Pero encontró amigas, encontró a quién ayudar y se encontró a sí misma en el camino. Y quizás sí, a veces el primer paso es el único que hace falta para que todo lo demás aparezca.

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